Hay textos que no se leen, se habitan. Y hay actores que no interpretan, se transforman. Que Lluís Homar asuma el reto de encarnar al Adriano en Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar en el Teatre Romea (del 25 de marzo al 10 de mayo) no es solo una noticia teatral; es un acontecimiento filosófico.
Tras su paso por la arena de Mérida y el asfalto de Madrid, llega a Barcelona esta adaptación dirigida por Beatriz Jaén. Pero olvidaos de las togas de cartón piedra y las sandalias de cuero. Este Adriano no huele a incienso romano, huele a moqueta de despacho oficial y a crisis de estado de las que abren los telediarios.
Memorias de Adriano: ¿El primer ‘influencer’ de la responsabilidad?
Memorias de Adriano nos sitúa en el crepúsculo de la vida del emperador. Adriano mira atrás y, en lugar de contar medallas, analiza sus cicatrices.
Es un monólogo interior que Beatriz Jaén ha convertido en un dispositivo escénico contemporáneo: cámaras, pantallas y una estética que recuerda más a una cumbre de la OTAN que a un foro romano.
- El poder sin filtros: La obra disecciona la ambición y la gestión pública. ¿Cómo se gobierna un imperio cuando el amor y la muerte te respiran en el cuello?
- El espejo de 2026: La directora no se esconde. Vincula el discurso de Adriano con la urgencia de hoy. En un mundo incendiado por la polarización y los conflictos en Gaza o Irán, este Adriano nos lanza una pregunta incómoda: ¿Dónde están los líderes que apelan a la paz y a la responsabilidad política?
EL ANÁLISIS «INFILTRADO»: ¿Por qué hay que ir?
En Kultureta hemos sacado la lupa y esto es lo que hace que esta propuesta sea «canela en rama»:
- El «Factor Homar»: Lluís Homar tiene esa capacidad de sostener el silencio y la palabra con la misma autoridad. Verlo desnudarse emocionalmente mientras reflexiona sobre el poder es una lección de interpretación.
- Más que un monólogo: Aunque el peso recae en Homar, no está solo. Un elenco sólido (Clara Mingueza, Álvar Nahuel, Marc Domingo, Xavi Casan y Ricard Boyle) ayuda a construir ese imaginario de Yourcenar que a veces parece un sueño y otras una pesadilla burocrática.
- Diálogo con el presente: La escenografía contemporánea rompe la barrera del «teatro histórico». Al ver a Adriano rodeado de pantallas, entendemos que los dilemas del siglo II son, trágicamente, los mismos que los del siglo XXI.
Veredicto Kultureta: ¡Una de cal y otra de arena!
Si buscas una obra para salir «limpio» y sin pensar, no vayas al Romea. ‘Memorias de Adriano’ es un puñetazo de lucidez. Es teatro que te obliga a mirar el mapa del mundo y tu propia brújula moral.
Y es que si Adriano levantara la cabeza y viera nuestros despachos actuales, probablemente pediría otra copa de vino y volvería a escribir sus memorias, pero esta vez con un tono mucho más sarcástico.
DATOS CLAVE
- Lugar: Teatre Romea, Barcelona.
- Fechas: Del 25 de marzo al 10 de mayo de 2026.
- Dirección: Beatriz Jaén.
- Protagonista: Lluís Homar.

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