¿Alguna vez te has preguntado cómo demonios terminaron viviendo juntas Marisa y Vicenta? ¿O de dónde venía ese aire de «misterio» de Concha? Pues aparca el coche en doble fila, porque a partir del 25 de septiembre, los Teatros Luchana se convierten en el origen de todo el caos vecinal con el estreno de ‘Esperando a Manolo’.
La compañía Brodwei, maestros de la parodia musical con ese inconfundible toque andaluz, se han liado la manta a la cabeza para darnos lo que Alberto Caballero dejó caer en los podcasts: la precuela definitiva de Aquí no hay quien viva.
Esperando a Manolo: el origen del mito de Aquí no hay quién viva
Esperando a Manolo nos lleva al momento exacto en que Marisa, hundida tras la misteriosa desaparición de su marido Manolo (sí, el famoso Manolo), decide mudarse a la calle Desengaño con su inseparable hermana Vicenta. Pero claro, en ese edificio la normalidad no existe.
Allí se encontrarán con una Concha que ya apuntaba maneras, manteniendo un romance clandestino con el portero y guardando secretos más oscuros que el fondo de una freidora.
Entre las célebres croquetas de Vicenta y las sospechas de Marisa, el escenario se convierte en un auténtico polvorín de chismes, medias verdades y números musicales que prometen hacernos llorar de risa.

Un fenómeno que no muere (ni se muda)
Mientras los creadores de la serie descartan una secuela (porque, seamos sinceros, nadie puede sustituir a las originales), el teatro recoge el testigo para homenajear ese espíritu de los 60 en Desengaño 21. Es el regreso al universo que batió récords de audiencia y que hoy sigue siendo el refugio de millones de personas en todas las plataformas de streaming.
Las funciones serán los viernes y sábados a las 21:30 y los domingos a las 19:00. Con entradas desde 18,11 €, es más barato que pagar una derrama de la comunidad y mucho más divertido.
LA NOTA INFILTRADA: ¡Qué detalle!
En Kultureta nos flipa que el legado de estas tres mujeres siga tan vivo. Recrear el origen de Radiopatio es un acto de amor a la comedia española.
Si alguna vez gritaste «¡Chorizo!» desde tu ventana o soñaste con tomarte un chinchón con Marisa, este musical es tu lugar seguro. ¡Nos vemos en el patio de luces con Esperando a Manolo!

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