Dicen que en 2008 alguien le mintió a Cris Blanco de una forma tan brutal que su brújula entre lo real y lo inventado se rompió para siempre. O quizás no fue así. Quizás se lo inventó para escribir esta sinopsis. O quizás la que escribe esto no es la redactora de Kultureta, sino un algoritmo imitando su voz.
Bienvenidxs a ‘Casi ninguna verdad’, la nueva pieza que aterriza en el Teatro Valle-Inclán (del 6 de marzo al 12 de abril). Si buscas una obra con inicio, nudo y desenlace, mejor quédate en casa viendo una serie procedimental. Aquí venimos a perdernos en la niebla.
Casi ninguna verdad: El teatro dentro del engaño
Cris Blanco no es nueva en esto de volarnos los sesos (recordamos con amor su Cine o Bad Translation). En esta ocasión, la creadora nos propone un juego de espejos donde la dificultad para distinguir lo vivido de lo contado es el eje central.
Es una obra que se arrastra detrás de ti. No es teatro para mirar, es teatro para desconfiar. Las palabras se desvanecen, la escenografía tiene «zonas prohibidas» y los actores parecen habitar una ficción que se muerde la cola.
Junto a Blanco, nombres clave de la vanguardia madrileña como Óscar Bueno y Anto Rodríguez. Si ellos están involucrados, sabemos que habrá riesgo, música orgánica y un uso del espacio que desafía la lógica.

¿De qué va realmente? (Si es que va de algo)
La sinopsis de ‘Casi ninguna verdad’ es una trampa en sí misma. Habla de una actriz miope, de neblina y de la imposibilidad de recordar con claridad. En el fondo, ‘Casi ninguna verdad’ es un recordatorio de que nuestra memoria es el guionista más mentiroso que existe.
Soplo Kultureta: «Es más fácil imaginar el fin del mundo que distinguir quién escribe y quién recuerda». Esa frase, que aparece perdida entre la niebla del texto original, resume el espíritu de una generación que ya no sabe qué parte de su vida es experiencia real y cuál es una construcción para ser contada.
EL ANÁLISIS INFILTRADO: ¿Por qué ir a ver ¡Casi ninguna verdad’?
El Centro Dramático Nacional (CDN) sigue apostando por traer a la sala grande formatos que nacieron en el OFF. Ver el universo de Cris Blanco en el Valle-Inclán es una victoria para todos los que amamos el teatro que no te da masticada la lección.
- Lo mejor: La sensación de inseguridad constante. No saber si lo que ocurre en escena es un error técnico o parte del guion.
- Lo peor: Si eres de los que necesita entenderlo todo para disfrutar, vas a sufrir. Aquí se viene a abrazar el humo.
Información para para Infiltradas
- Fechas: Del 6 de marzo al 12 de abril de 2026.
- Lugar: Teatro Valle-Inclán (Plaza de Lavapiés, Madrid).
- Horario: 18:00h (Perfecto para salir y discutir la «mentira» con unas cañas por Lavapiés).
- Entradas: Disponibles aquí.

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