Hay libros que no se leen, se sufren y se celebran como una bofetada necesaria. ‘Teoría King Kong’ es uno de ellos. Ahora, la compañía catalana La Virgueria aterriza por primera vez en el Teatro de La Abadía para ponerle cuerpo, voz y rabia al texto incendiario de Virginie Despentes.
Del 15 al 19 de abril, la Sala José Luis Alonso se convierte en el epicentro de una revolución estética y política. Bajo la dirección de Isis Martín e interpretado por una magnética Maria Pau Pigem, el montaje traduce al lenguaje escénico las verdades incómodas de Despentes sobre la violación, la prostitución y el deseo reprimido.
Teoría King Kong es un dardo a la cultura ‘bienpensante’
Con una adaptación firmada por M. Àngels Cabré (basada en la traducción del icónico Paul B. Preciado), la propuesta huye de lo decorativo. Es teatro como detonador. La Virgueria, que lleva desde 2009 apostando por el riesgo y la provocación, utiliza este manifiesto para cuestionar los pilares de una sociedad que prefiere mirar hacia otro lado cuando se habla de la explotación del cuerpo femenino.
No es solo un monólogo; es un ejercicio catártico que busca poner en duda todo lo que creíamos inamovible.
Despentes: Escribir desde la herida (y con rabia)
Virginie Despentes no escribe para ser amada, escribe para ser escuchada. Su ensayo es un mapa de cicatrices donde la violación, la prostitución y la pornografía no son temas de debate académico, sino realidades políticas que atraviesan el cuerpo. En Kultureta celebramos que esta versión cuente con la traducción de Paul B. Preciado y la adaptación de M. Àngels Cabré, asegurando que el veneno original del texto llegue intacto al espectador.
El objetivo de La Virgueria es claro: poner el foco en la violencia que ejerce el poder sobre lo que ellos llaman nuestra «cultura bienpensante». Temas que creíamos inamovibles o «superados» se revelan aquí como estructuras de opresión que siguen marcando el deseo y la libertad de las mujeres.
La Virgueria: Teatro como detonador social
Esta compañía, nacida en 2009 con un ADN profundamente comprometido, llega a La Abadía tras haber cosechado éxitos y premios (como el Serra d’Or por Medusa). Su estilo no es el del teatro decorativo; es una apuesta por la poesía visual unida a la radicalidad del contenido.
En esta adaptación de ‘Teoría King Kong’, apuestan por una puesta en escena «sencilla pero catártica». No necesitan artificios cuando tienen las palabras de Despentes, que funcionan como balas trazadoras iluminando las zonas oscuras de nuestra realidad social. Para La Virgueria, el arte no es un adorno, es una herramienta de resistencia.
El post-show
Si quieres bajar la adrenalina y debatir sobre lo que acabas de ver, apunta:
- Jueves 16 de abril: Encuentro con el público tras la función.
- Viernes 17 de abril: Sesión matinal con coloquio posterior. Ideal para los que prefieren la teoría con el café de media mañana.

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