Madrid no solo es la capital del «quejío», sino que del 21 al 26 de abril se va a convertir en la capital del «Ricardismo». Si no sabes qué es eso, prepárate, porque los Teatros del Canal van a ser el escenario de una tercera edición del Festival de la Guitarra que promete hacer temblar los cimientos de la Sala Verde.
La afición madrileña por la guitarra flamenca no es ninguna broma; es una pasión que roza lo místico. Por eso, que la Comunidad de Madrid dedique un festival entero a las seis cuerdas es, sencillamente, justicia poética. Bajo la dirección de Antonio Benamargo, esta tercera edición aterriza con un nombre propio grabado a fuego: Niño Ricardo.
Si el año pasado brindamos por Sabicas y el anterior por Ramón Montoya, este 2026 toca ponerse en pie ante el maestro sevillano Manuel Serrapí, el hombre que inventó una forma de tocar que hoy conocemos como «Ricardismo» y que influyó a genios como el mismísimo Paco de Lucía.
El III Festival de la Guitarra ofrece cuatro noches de infarto en la Sala Verde
El III Festival de la Guitarra no escatima en talento. Las galas principales (del 23 al 26 de abril) son una alineación de galácticos del flamenco que harían palidecer a cualquier otro cartel internacional:
- Jueves 23: Abrimos fuego con el malagueño Francisco Vinuesa, escoltado por el cante de Ismael de la Rosa y el baile de Alfonso Losa.
- Viernes 24: El maestro sevillano Manolo Franco compartirá escenario con Ángeles Toledano y el baile de Javier Barón.
- Sábado 25: Una cita marcada en rojo: el encuentro entre los barceloneses Chicuelo y la inmensa Mayte Martín. Flamenco con mayúsculas y sensibilidad extrema.
- Domingo 26: El broche de oro lo pone el cordobés José Antonio Rodríguez, que contará con dos invitados de leyenda: Carmen Linares y el baile de Marco Flores.
Más allá de los conciertos: La huella de un genio
Pero el III Festival de la Guitarra no solo vive de los aplausos finales. En la Sala Negra, desde el día 21, se podrá profundizar en el ADN de Niño Ricardo. Habrá mesas redondas con expertos como José Manuel Gamboa y Norberto Torres, y conciertos íntimos de guitarristas que mantienen viva la llama, como los Acedo, Alejandro Hurtado o Rafael Rodríguez.
Es una oportunidad única para entender por qué la guitarra flamenca en Madrid sigue siendo un organismo vivo, salvaje y en constante evolución.

LA NOTA INFILTRADA: El mecenazgo del duende
En Kultureta celebramos que existan citas así, donde la entrada cuesta desde apenas 9 €. Hacer el flamenco accesible no es solo política cultural, es alimentar el alma de una ciudad que, sin la sonanta, no sería la misma.
Madrid reclama su sitio como capital mundial de la guitarra y, viendo este cartel, nadie se lo puede discutir. ¡Brindamos por el Ricardismo!

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